domingo, 1 de junio de 2014

Clanicentrismo o ¿Porque vivimos en manadas?

Es un Mundo difícil.  Ser Humano es difícil.  Más aún cuando se está consciente de pertenecer a una especie cuyas actividades, todas, han sobrepasado con mucho la capacidad de sostenernos de nuestro Querido (así, con mayúscula), Planeta Tierra.  Sentir el amor que siento por la naturaleza; admirarla en todas sus dimensiones, desde los seres más pequeños (los invertebrados) hasta los espacios más grandes (el Universo, con su espectacular belleza y descomunal magnitud que escapa a nuestra capacidad de comprensión); y al mismo tiempo, vivir día tras día esa pelea interna entre la supervivencia de la especie y la necesidad de proteger aquello que amo, la riqueza del Mundo Natural del Planeta Tierra, no es tarea fácil.



 Esa lucha vivo día tras día, minuto tras minuto; y en el desarrollo de esa intensa lucha, aparecen diversas razones, justificaciones y posiciones en favor de una y otra hipótesis.  ¿Que sucede cuando enfrentas el más grande problema ambiental del Planeta, el desmedido crecimiento de la población humana (y sus nefastas consecuencias por el consumo de recursos naturales) contra la supervivencia de millones de otras especies que forman la rica herencia de millones de años de evolución?  Mi más profundo deseo es que ambos bandos, el Mundo Natural y nuestra especie, puedan compartir este espacio en armonía, con respeto y apreciación de su fabulosa riqueza.

 Pero la verdad es que ni siquiera nosotros, los individuos pertenecientes a la especie Homo sapiens, podemos vivir en armonía con nosotros mismos.  Lo interesante es que el origen de nuestros problemas como especie, es el mismo que nos causa problemas con el Mundo Natural: el excesivo crecimiento de nuestra población.  Somos 7 billones de personas y requerimos 1.5 Planetas Tierra para satisfacer las necesidades de todos, pero solo tenemos un Planeta Tierra.  No hemos podido, como especie, administrar adecuadamente nuestro Planeta.  No podemos ponernos de acuerdo en cosas tan importantes como limitar la emisión de gases de efecto invernadero, limitar los espacios naturales donde podemos intervenir en base a su riqueza biológica y vocación, lograr una mejor distribución del uso de recursos naturales, etc.



 Y no nos ponemos de acuerdo básicamente porque no hemos logrado evolucionar socialmente. Hemos logrado grandes avances tecnológicos y hemos conquistado casi todas las fronteras naturales, pero estructuralmente,seguimos manteniendo la configuración social prehistórica de clanes; en una dimensión mucho grande, pero en esencia es lo mismo:  somos clanes de diversos tamaños que defienden un territorio y tratan de conquistar más bienes para el clan.  Hemos heredado eso de nuestros ancestros.  Aún queremos tener cerca las manadas de Mamuts para beneficio de nuestros clanes individuales.  Si otro clan caza cerca de nuestro territorio, armamos la guerra y tratamos de expulsarlos.  Y aún queremos conquistar mas tierras para nuestros clanes y esperamos que éstos crezcan.  Esa dinámica social estaba bien para una época en la cual todavía gobernaba un orden natural y nuestras capacidades intelectuales aún no superaban los instintos primitivos animales.  De hecho, no éramos más que otro animal en el Mundo Natural.  Bien podríamos haber visto a ese ser prehistórico como hoy vemos los programas de vida salvaje en National Geographic o Discovery Channel.  Ese es un comportamiento netamente primitivo y lo podemos apreciar en diversas especies animales hoy en día.

 Pero ahora que supuestamente hemos evolucionado más allá de nuestra condición de animales instintivos; ahora que "gobernamos el Planeta", debemos sentarnos a reflexionar como especie y decidir finalmente dar un paso adelante en la evolución :  administrar el Planeta de manera total, como especie, más no como clanes separados.  Es un paso necesario si queremos trascender en la evolución.  Debemos dejar atrás las estructuras sociales prehistóricas para dar paso a un desarrollo imprescindible: forjar las estructuras sociales del futuro de forma tal que nos permitan sobrevivir a una nueva realidad que se nos presenta en forma irremediable. Es hora de actuar racionalmente, inteligentemente y abandonar el ropaje primitivo que nos cubre.  Cuando se dan los espacios propicios para lograr dicha evolución, los desperdiciamos comportándonos nuevamente como clanes, llámense éstos partidos políticos, países, grupos corporativos u otras estructuras primitivas irracionales empujadas por la inercia del instinto prehistórico.



 Incluso al interior de esos clanes primitivos llamados países, nuestras actitudes son lo que yo llamo "clanicéntricas", es decir, están basadas en los intereses de los micro clanes y no en los intereses del macro clan país.  Cada vez más y más, vemos que las decisiones dentro de esos macro clanes se toman a favor o en contra de micro clanes llamados partidos políticos, que a su vez son células que buscan el poder dentro del clan.  No tienen como objetivo el bienestar del grupo; de esa población de Homo sapiens, sino que desean obtener el poder sobre el macro clan.  Es un comportamiento clanicéntrico típico, prehistórico y absolutamente instintivo, gobernado por la parte no-racional de nuestra especie, esa parte no evolucionada y que impide que avancemos hacia una actitud "geocéntrica" (centrada en el bienestar de nuestro Planeta y por ende, de nuestra especie como un todo indivisible).

 Solo el momento en que nuestra visión se convierta hacia un objetivo geocéntrico, comenzaremos a solucionar realmente nuestros problemas.  Y no me refiero solo a los problemas ambientales, sino también a nuestros problemas de distribución no equitativa de los recursos, pobreza, conflictos bélicos, etc.  Cuando comencemos a tomar decisiones basadas en una visión geocéntrica, podremos eliminar los clanes, que son la base misma de nuestra organización primitiva.  Solo cuando cada ser humano y cada clan, tomen conciencia de que debemos cambiar nuestra manera de administrar el Planeta y comiencen a dejar de lado el clanicentrismo para enfocarse en el geocentrismo, podremos empezar a construir un Mundo mejor.



 Mientras nos separen las barreras de las fronteras de los países, los clanes políticos y otros clanicentros similares, solo defenderemos posiciones clanísticas y no podremos cubrir las verdaderas necesidades que tenemos como especie; como Planeta.  Mientras prevalezcan los intereses de un partido político frente a los intereses del clan país, no podremos romper las barreras que nos impiden evolucionar hacia el próximo gran paso en nuestra especie:  actuar como un solo grupo que administra el Planeta para el bienestar de todos.  Creo que, aún si no logramos frenar el crecimiento demográfico que está causando todos nuestros problemas actuales, si comenzamos a pensar en forma geocéntrica, podremos resolver nuestras dificultades y alcanzar un mejor nivel de vida para todo el Planeta.

 ¿Cómo lograrlo?  La base de todo el clan somos nosotros, los individuos que formamos parte del clan.  Es por ahí por donde debe comenzar el cambio. Si cada uno de nosotros comenzamos a pensar geocéntricamente y rechazamos las etiquetas de nuestros clanes (partidos políticos, nacionalidades y todo aquello que nos separa del resto de la humanidad), para empezar a pensar en función de nuestra especie y su responsabilidad con el todo que es nuestro Planeta, entonces estaremos en camino de lograrlo.  Para ello es necesario sacar de nuestras mentes siglos de adoctrinamiento en "sistemas clanicéntricos".  Eres Ecuatoriano, te perteneces solo a éste país y debes luchar contra los otros clanes (Perú, Colombia, Venezuela, Brasil, etc).  Eres latino, eres negro, eres indio, eres un clan.  Somos tan primitivos que hasta en nuestros clanicentros - ciudad, formamos bandas y castas que se segregan entre si, formando micro clanes.  Y cada vez son más fuertes los adoctrinamientos clanicéntricos, usando para ello la religión, los temores de la gente y otras formas de manipulación para aislarnos en esos clanes y luchar contra los otros clanes.  Nuestro primitivismo en ese sentido, es asombroso.  El adoctrinamiento clanicéntrico comienza en las escuelas, donde se forman los primeros clanes con fines educativos:  las jorgas, grupos de amigos, o incluso, las diferencias entre escuelas.



 Somos clanes buscando territorios, dominancia, bandadas de Mamuts y ansiosos por conquistar como verdaderos Neandertales, a los otros clanes.  Buscamos robar su territorio y conquistar tierras para nuestro clan; esa es la premisa.  A nivel corporativo el clanicentrismo es aún peor.  El adoctrinamiento llega a niveles increíbles donde el clan es lo más importante e incluso está bien visto el canibalismo entre clanes corporativos.  El ser más primitivo y poco evolucionado es un individuo que se encuentra dentro de los clanes ciudad, caracterizado por su egocentrismo máximo:  el mismo, individualmente, es un clan.  Mantiene sus propios límites y es agresivo con todo el Mundo.  No le importa para nada el resto de personas, puesto que para él o ella, el resto de personas son otros clanes contra los cuales debe luchar por sus recursos.  Cuando nos supera el ser Neandertal, nos domina por completo el instinto, opacando completamente la razón y la inteligencia.  

 El instinto de reproducción mueve herramientas clanicéntricas como la moda y la búsqueda de sobresalir dentro del clan.  No somos distintos del escarabajo que busca la cornamenta más grande o el ave que construye el nido más vistoso para lograr reproducirse.  El instinto y adoctrinamiento nos llevan a cumplir sin pensar las funciones de crecer, luchar contra los clanes, buscar el poder, reproducirnos y finalmente morir.  Lo hacemos sin detenernos a pensar un solo momento la validez del sistema.  Somos esclavos de un comportamiento instintivo, animal, sin lugar para la razón. Estamos atrapados en un vertiginoso torrente diseñado para mantenernos trabajando para el clan, sin reflexionar ... sin cuestionarnos sobre su validez.  

 Cuando vemos a un joven "pavoneándose" con sus gafas y trajes estrafalarios frente a las chicas, no es más que el instinto de reproducción que domina al ser humano (impulsado por otra característica animal que es el uso de las hormonas como combustible que motiva ese
comportamiento).  En ese punto somos 100% animales y muy poco racionales. Pero ese comportamiento no es exclusivo de los jóvenes, puesto que no nos abandona sino hasta el mismo día de nuestra muerte.  Cuando competimos por los recursos valorados con el "premio" del dinero (no solo del sexo), no estamos haciendo otra cosa que actuar como lo hacen algunos insectos sociales.  Seguimos dejándonos dominar por los instintos primitivos en cada aspecto de nuestras vidas.  Poco queda para nuestro raciocinio, para nuestra inteligencia y nuestra capacidad de trascender el comportamiento irracional e instintivo.  Nuestro primitivismo clanicéntrico nos domina a tal punto que el solo mencionar otra opción, hace que nuestro instinto se revele, encontrando mil y un formas de justificar el comportamiento instintivo sobre las decisiones razonadas. 


 Se que es difícil superarlo, pero si no evolucionamos, aún bajo las leyes de la selección natural, nos extinguiremos como especie.  Hace más de 20 años conocí a un primatólogo que estudiaba la evolución de ciertos primates en la Amazonía y el me contó algo que hasta la fecha ronda mi cabeza:  Muchas especies de animales llegan a ser tan exitosos en su conquista de recursos naturales y territorios, que insalvablemente se extinguen, debido a que finalmente acaban con esos recursos motivados por su instinto.  Aquellos animales están conducidos completamente por su instinto y no pueden detenerse un momento a pensar si lo están haciendo bien o mal.  Me pregunto si no estaremos en ese camino.  Creo que si paramos nuestra frenética carrera clanicéntrica, tal vez, y solo tal vez, podamos empezar a realmente concentrarnos en solucionar los problemas y diseñar un futuro donde vivamos en paz, con armonía entre todos los seres vivos y podamos asumir una actitud responsable como administradores del Planeta, que es en lo que nos hemos convertido, queramos o no.  Quizá de esa manera podamos evitar el consumo instintivo de aquello que soporta nuestra existencia, para dar paso a la planificación inteligente del uso de los recursos que nos han sido consignados.

 Pero si lo meditamos un poco más detenidamente, creo que ese mismo defecto que tenemos todos como Humanos, podría ser la solución a todos nuestros problemas.  La base misma de todo el sistema que hemos descrito son los clanes.  Los clanes están formados por seres humanos.  Si tan solo pudiésemos hacer una "explosión clanicéntrica".  Es decir, si desarmáramos el clanicentrismo desde su núcleo hacia afuera, quizá lograríamos transformar todo el sistema y finalmente lo desarmaríamos para comenzar a construir un Mundo Geocéntrico, armónico y equilibrado, donde todos podamos finalmente ser parte de un único núcleo planetario ... o quizá algo mucho más grande: un Mundo Universal.


 ¿Cómo lo haríamos?  Cada uno de nosotros tenemos que ser una parte de esa explosión clanicéntrica.  Todo comienza por despertar y darnos cuenta de que nuestro actuar está enclaustrado en la doctrina clanicentrista.  Empecemos por darnos cuenta de nuestro lugar en el Planeta Tierra.  El simple hecho de evitar en lo posible mencionar que somos de tal o cual nacionalidad; y reemplazarlo por "pertenezco al Planeta Tierra", comienza a desencadenar la reacción en cadena que conduciría finalmente a la explosión.  No se le ocurra decírcelo a un oficial de migración o a un policía; dígaselo a usted mismo y siéntalo, hága suyo ese pensamiento.  La explosión empieza por interiorizar la actitud.  Los clanes se pueden identificar en cada aspecto de nuestras vidas.  Por ejemplo, soy hincha del Deportivo Cuenca.  Eso equivale a decir, pertenezco al clan Deportivo Cuenca.  Es tal el sentimiento de pertenencia, que nos damos de golpes con los rivales si el partido de fútbol nos pareció injusto y perdimos.  Es decir, nos separamos de el otro clan porque es nuestro rival en la lucha de clanes.  Y va más allá de actividades como los deportes.  Aquellas actividades humanas básicas como la comprensión de la razón de nuestra existencia se ven afectadas por el instinto clanicéntrico.

 En lugar de decir creo en tal o cual religión, decimos pertenezco a la religión católica, pertenezco a la religión judía o pertenezco a la religión musulmana y eso nos conduce a clanes que nos separan nuevamente y en ocasiones los clanes religiosos son tan fuertes que nos conducen inevitablemente a guerras basadas en esa pertenencia.  Probablemente el clan más difícil de superar sea ese.  Es tan fuerte el sentimiento de pertenencia al clan y rechazo al resto, alimentado por tantos siglos, que los conflictos más terribles de la humanidad se dan por defender los clanes religiosos.  Más aún, intentamos ganar adeptos a nuestros clanes religiosos y hasta comenzamos a crear nuevos clanes dentro de esos clanes religiosos.  Si fuéramos Neandertales seríamos el clan del rayo, el clan del fuego o el clan de la lluvia.  Aquello no difiere mucho de decir somos el clan católico, el clan musulmán o el clan judío.  Y nos vamos separando aún más.  Ese es el comportamiento clanicéntrico más difícil de superar.  



 No quiero decir que no tengamos nuestra fe en una cierta religión.  Lo que digo es que aquello no debe conducirnos a un comportamiento clanicéntrico.  Si hay algo que nos ha llevado a desarrollarnos como seres inteligentes, han sido las diferencias de criterios y pensamientos.  Eso es básico para evolucionar como especie.  Si aceptamos ciegamente toda afirmación hecha por un clan, nunca evolucionaremos como especie.  Las diferencias son necesarias, pero debemos aprender a dialogar con una mente abierta en lugar de obstinarnos con una posición.  Cuando el diálogo en torno a temas como la religión no es posible, es necesario que aprendamos a respetar las creencias de otros seres humanos.  Debemos abandonar las doctrinas irracionales para abrir nuestra mente al pensamiento de otras culturas y religiones, pero evitando a toda costa caer en doctrinas clanicéntricas.

 Otro comportamiento clanicéntrico importantísimo es el clanicentrismo corporativo.  Es tan importante que de las 50 economías más grandes del Mundo, 14 son corporaciones.  En los inicios de la era industrial, las corporaciones se formaban con el único propósito de fabricar bienes o proveer servicios a la población, a cambio de lo cual obtenían bienestar económico.  Hoy en día, lo menos importante parecería ser el proveer del bien o del servicio.  Las corporaciones intentan bajar sus costos y aumentar sus ganancias sin tomar muy en cuenta el servicio o producto.  Podríamos en éste punto preguntarnos, ¿Y que pasa con el consumidor que no recibe exactamente lo que buscaba?  Para eso están los empaques y las etiquetas atractivas.  El mercadeo y manejo publicitario de hoy en día llega al punto tal que, aunque pongamos una etiqueta que dice "el cigarrillo mata", seguimos fumando cigarrillos.  Nos convertimos en el hombre Marlboro, adoptando una relación directa de ser macho con usar cierta marca y volvemos a formar clanicentros basados en la fidelidad a una marca.


 Nuevamente, tenemos un clanicentro cuyo objetivo máximo son sus ventas y no el bienestar de la Humanidad o del Planeta.  La industria del petróleo es un ejemplo muy claro de aquello.  Extraemos el petróleo desde hace apenas 150 años.  Hemos extraído casi un billón de barriles de petróleo de la Tierra y sabemos que tarde o temprano este recurso se va a acabar.  Pero el petróleo es con mucho la materia prima más cotizada del Mundo; provee energía para todos nuestros vehículos y es la base de todos los plásticos que consumimos.  Es una industria tan grande que genera una riqueza de dimensiones gigantescas, convirtiendo a quienes lo operan en amos y dueños de un gran bienestar.  Sabemos que es altamente contaminante y su uso produce algunos de los gases invernadero más peligrosos.  Nunca antes existió una preocupación mayor sobre el estado de nuestra atmósfera.  Desde la Convención del Clima y la Cumbre de Río de Janeiro en 1992, y la firma del Protocolo de Kioto en 1997, las emisiones de CO2 han progresado más que durante los decenios precedentes.

 Para evitar que se dé una situación que definitivamente costaría la vida de millones de vidas y cambiaría la faz de la Tierra, los científicos recomiendan que de forma urgente se reduzca la emisión de gases invernadero en un 50%.  Sabemos que el 80% de las emisiones de CO2 son producidas por los países más desarrollados (que sólo reúnen el 20% de la población mundial), pero que las consecuencias más nefastas del cambio climático se darán en los países en vías de desarrollo, donde habita el 80% de la población Mundial.  Para evitar dicha situación, en el año 2011 se realizó la Cumbre de Copenhague, cuyo objetivo era el lograr el compromiso de los mayores emisores de CO2 para reducir dichas emisiones en un 50%.  Pero luego de la cumbre, que fue un fracaso, quedó claro que las superpotencias económicas defenderán a sus clanes económicos en lugar de la salud del Planeta.  No hubo un acuerdo y por el contrario, ganaron los intereses financieros de los clanes corporativos.  Nuevamente, discutimos sobre posiciones en lugar de pensar geocéntricamente y decidir lo mejor para la humanidad en su totalidad.  El pensamiento primitivo de los clanes nuevamente prevalece sobre los intereses globales.


 Un tipo de clanicentrismo que es particularmente interesante es el clanicentrismo político.  Durante tres meses he realizado un experimento sobre el comportamiento clanicentrista de los grupos políticos.  Todo el experimento lo realicé a través de la red Internet.  Haciendo uso de los grupos de discusión, comencé una discusión sobre un tema muy álgido en cuanto al Medio Ambiente:  la protección de las cuencas hídricas.  Estando a un año de las elecciones presidenciales en Ecuador, el calor político estaba un tanto elevado.  Una de las amenazas potenciales para la conservación del agua, es la minería irresponsable.  Pero no constituye sino una pequeña fracción del riesgo, frente a otras actividades que ya están degradando grandes extensiones de los páramos que proveen el agua para las ciudades.  Adicionalmente, existen prácticas mineras responsables que podrían minimizar considerablemente el impacto sobre el ambiente de ésta industria.

 En Internet abundan las imágenes de gigantescos cráteres de la minería a cielo abierto y escenas dantescas de animales muertos, poblaciones empobrecidas, en fin ... un panorama desolador.  Al hablar con las empresas mineras, obtuve datos sobre el esquema de explotación, que no sería a cielo abierto, sino en galerías subterráneas.  En el caso más discutido, el área a ser usada sobre la tierra sería de 300 hectáreas, en uno de los casos a discutirse.  En contraste, 17000 hectáreas de páramo en dicha zona estaban siendo devastados por la ganadería y la expansión agrícola.  No se haría la separación del oro, plata y cobre en la mina, sino que el material concentrado se enviaría fuera del país para los procesos químicos.  Adicionalmente, la empresa minera se comprometería por el espacio de casi 10 años a trabajar en la recuperación del páramo, garantizando una recuperación que restaure la integridad ecológica del ecosistema. Me interesaba saber la opinión de diversos partidos políticos sobre esos datos, así que puse a consideración de algunos miembros de los partidos políticos.



 Dado que el clima político era apropiado y que se trataba de una empresa transnacional, la respuesta de los partidos políticos fue completamente clanicéntrica.  Defendieron a capa y espada la tesis de que debía ser un error del gobierno actual y que sus partidos políticos tratarían mejor el caso.  El adoctrinamiento es tal que no cabe razonamiento ni solución alguna, solo la posición de ir contra cualquier tesis del otro partido político, ignorando las posibles soluciones.  La discusión llegó a enmarañarse tanto que pronto desapareció el objetivo principal:  el manejo de las cuencas hídricas.  Las consignas políticas y gritos de abajo el gobierno superaron pronto la razón y la discusión inteligente.  A los tres meses de discusiones, muchos militantes de algunos partidos políticos dejaron de escuchar las razones y posibles soluciones.  Su única meta era el desprestigiar al gobierno y ganar espacio político proyectando la imagen de salvadores del agua y los ecosistemas, sin proponer solución alguna; solo mencionando los errores de sus oponentes.

 Pero fue más allá de la imposibilidad de dialogar inteligentemente:  la manipulación de la información llevó a convencer a grupos de artistas y un gran segmento de la población de que, efectivamente, se harían grandes cráteres en el páramo y se contaminarían las aguas, sin siquiera detenerse a pensar por un momento en la posibilidad de una solución que favoreciera a todos.  La posibilidad de una producción de cobre, plata y oro bien administrada social y ambientalmente, no cabía en los razonamientos de los partidos políticos, pues no les era útil para los fines de su clan.  La compatibilidad del desarrollo de una industria, que esos mismos partidos utilizan, con la protección del Medio Ambiente, simplemente debía ser eliminada para poder usar ese hecho contra su contrincante clan político, el gobierno de turno.  Sin razones para soportar ese criterio, pero aprovechando la onda calórica contra el gobierno, cualquier alternativa quedó desechada.  Solo importaba entonces la defensa del clanicentro político.


 Más aún, las verdaderas amenazas, que aun se están desarrollando en desmedro de las cuencas hidrográficas, fueron minimizadas y hasta defendidas.  Tres lagunas fueron desecadas para ganadería y grandes extensiones de páramo fueron modificadas con pastos resistentes, degradando notablemente el suelo del páramo.  Pero la actitud de los clanes políticos fue siempre la misma: defender los votos potenciales que tienen entre los campesinos que están degradando el páramo en el presente e inclusive apoyarlos convirtiéndolos en víctimas, en lugar de infractores.  Así, el objetivo principal que era el analizar de manera integral la situación del manejo de las cuencas hídricas, se perdió y la degradación ecológica de los páramos se aceleró notablemente bajo la protección de los clanes políticos.  El rechazo a tratar otro tema que no fuera la minería como factor de degradación del ecosistema, fue la tónica de todas las discusiones.  Simplemente se negaron a ver la realidad, en desmedro del Ambiente y tratando de obtener el mayor rédito político posible.  Todo por defender su clan.  Ciegos a cualquier posibilidad que implicara una tesis diferente.

 Es difícil, una vez que un sujeto está adoctrinado, el lograr que abra su mente a otras posibilidades, al menos que sean de aceptación por su clan.  Se pertenecen al clan y no cabe otra alternativa.  Por eso mi propuesta para un cambio verdadero en la forma como administramos el Planeta es primeramente, cambiar de mentalidad.  Debemos ser realistas y no opacar la realidad con los intereses de los clanes.  Debemos hacer un ejercicio muy difícil y abrir nuestras mentes hacia posibles soluciones.  Por eso fracasó la Cumbre de Copenhague, al igual que sus cumbres antecesoras.  Llevamos desde 1992 haciendo reuniones para intentar comprometer a los gobiernos con la reducción de sus impactos sobre el Medio Ambiente, pero a 20 años de haber iniciado ese proceso, no hemos logrado casi nada.  La razón, en todos los casos es la misma:  defendemos posiciones clanicéntricas en lugar de pensar como Planeta.  Así que, por más difícil que parezca, el primer paso es abrir nuestras mentes a las posibilidades fuera de los clanes.



 Si fuéramos un solo Planeta, sin fronteras ni límites y pudiéramos dialogar en busca de soluciones, sin la ceguera que nos producen las posiciones clanicéntristas, entonces podríamos caminar hacia un ordenamiento territorial, una solución a nuestros problemas de contaminación y distribución injusta de los bienes que nos ofrece la Tierra.  Podríamos determinar donde protegemos la vida silvestre y donde usamos los terrenos para producir, determinaríamos hasta donde pueden crecer las ciudades y donde deben asentarse.  Podríamos lograr una distribución equitativa de los alimentos, bienes de consumo y sobre todo, podríamos compartir el Planeta con una visión diferente, basada en la sustentabilidad de los Ecosistemas.  Los recursos naturales queramos o no son nuestro sustento.  Sin ellos no podemos vivir.  En un Mundo sin fronteras y alejado de los comportamientos clanicéntricos instintivos, la ciencia y la tecnología avanzarían más rápido, motivados por una mejor calidad de vida en armonía con el ambiente, en lugar de servir a intereses económicos clanicéntricos.  Buscaríamos el desarrollo de energías alternativas no contaminantes, lejos de la competencia de clanes económicos, encontraríamos la manera de reducir nuestra población para evitar la presión sobre el medio ambiente y buscaríamos la forma de convivir con el Mundo Natural.

Para lograrlo, debemos comenzar la transformación, como mencioné anteriormente, desde el interior hacia afuera; desde nosotros como individuos, hacia la sociedad como un todo.  Una explosión clanicéntrica.  Si cada uno de nosotros aprendemos a deshacernos de nuestras limitaciones instintivas (que son hasta cierto punto producto de la inercia social en la que vivimos); y aprendemos a obrar sin las limitaciones fijadas por nuestros clanes, con una mente abierta y conducida por la inteligencia, en lugar de las hormonas o los dogmas, finalmente podríamos lograr encaminarnos hacia la solución a nuestros graves problemas de supervivencia.  Un Mundo en el cual existamos seres humanos y vida silvestre, es posible si nos deshacemos de dichas ataduras.  Comencemos el cambio desde nosotros mismos y veamos hacia donde nos conduce ésta explosión.  Obviamente, debemos alcanzar una masa crítica para lograrlo.  Solo así, iniciaremos una reacción en cadena que supere nuestros instintos Neandertales y nos lleve hacia una sociedad mas equilibrada, basada en nuestro razonamiento e inteligencia, más no en los instintos de clanes.  Ese es el reto que propongo a todo aquel que lea éste artículo.


 Tengo la absoluta seguridad de que cuando se alcance una masa crítica que supere el clancientrismo, entraremos en lo que se conocerá a futuro como la era post - clanicéntrica.  Una era en la cual el objetivo no sea el enriquecimiento individual o el bienestar económico de los clanes, sino que seamos capaces de pensar más allá de los clanicentros que defiendes sus cotos de caza.  Sería una época en la cual el valor de las ciudades sea la suma del trabajo y comportamiento de cada individuo dentro de ellas.  El valor supremo sería la calidad de vida y las personas de mayor valía (riqueza) serán aquellas que más aporten a construir lo que conocemos ancestralmente en las culturas de origen andino como el "Sumak Kawsai", la buena vida, la vida digna.  Me pregunto si bajo esa nueva visión post clanicéntrica, ¿Podríamos superar el uso del dinero como medio para el intercambio de valores?  Bajo éste nuevo esquema, ¿Podrán desarrollarse mejor aquellas labores que ancestralmente han estado atadas al esquema monetario, como el arte, la ciencia, la música y la creación intelectual?  ¿Cómo sería un Mundo donde la sociedad provea de todas las necesidades que requieren los individuos en base a su aporte real a lograr el Sumak Kawsai?  ¿Cómo cambiarían los sistemas educativos?  De una cosa estoy seguro:  nuestro Mundo alcanzará un mayor desarrollo en la ciencia, tecnología, las artes y sobre todo, en su calidad de vida, cuando eliminemos el comportamiento clanicéntrico de nuestras mentes.

domingo, 16 de marzo de 2014

Ututos : "Los gentiles monstruos de la noche"

Desmitificando a los Ututos


En la oscuridad de la noche, entre lugares húmedos y escondidos, se escurren unas criaturas negras y gordas de aspecto intimidante. Sus largas antenas y su cola semejante a la de un escorpión, realzan aún más ese aspecto que causa terror y puebla nuestras pesadillas. Más de un grito se escucha en la noche a causa de su presencia. Armados hasta los dientes para enfrentar al monstruo, mi amigo Pilo y yo salimos en busca de la mítica criatura nocturna. En el camino, entre calles oscuras apenas iluminadas por un faro, mi amigo Pilo me cuenta sobre los aterradores encuentros que, desde su niñez, ha tenido con éstos seres. Dos días antes un profesor de la Universidad de Cuenca me comentaba sobre el extraño caso de una niña que cogió a un Ututo y éste, con una actitud por demás hostil, le lanzó un poderoso veneno a su rostro.


 Esta mañana mi amiga Maritza me llamó aterrada, su voz temblorosa en el teléfono hacía evidente su estado: “los Ututos estaban invadiendo su casa”. Encerrada en su cuarto, podía imaginar como éstas criaturas avanzaban lentamente hacia su habitación para atacarle. Incluso su perro, que también había sido víctima de estas extrañas criaturas, temblaba ante su presencia y no se atrevía siquiera a enfrentarlas. Volviendo a nuestra “expedición” en busca de la terrible criatura; pronto llegamos a un tapial de piedra, situado entre callejones oscuros y húmedos. Nuestras linternas buscaban ávidamente a la criatura. La adrenalina corría por nuestras venas y nuestros ojos buscaban al monstruo como si fueran radares en la noche.


 Finalmente, un par de antenas aparecieron tras una piedra y en pocos segundos apareció la terrible criatura. Sus ojos saltones y cuerpo alargado se presentaron ante nosotros sin temor alguno. Cuidado !!!! Me dijo mi amigo Pilo, "puede lanzarte su veneno". En ese momento, vinieron a mi mente escenas de cuando era niño y salía a colectar insectos por las calles de la Ciudadela Santa Anita, en Cuenca. Más de una vez había colectado Ututos en los parques y zonas verdes del barrio. Sabía que lanzaban un líquido blanco como mecanismo de defensa. Pero según recordaba, nunca me ocasionaron daño alguno esos ataques (a más del fuerte olor repelente que tiene el líquido). Así que, en base a mis recuerdos, hice caso omiso de las advertencias de mi amigo y puse mi mano frente a la terrible criatura.


 Sus antenas se alzaron y sus ojos se posaron sobre mi mano. El momento fue muy tenso. Podía perder mi mano !!! Dos, tres, cuatro pasos de la criatura ... y ésta estaba sobre mi mano. Cuando llegó a mi palma, la levanté y la miré fíjamente para observar su espeluznante cuerpo. La miré de frente, de costado, por arriba y por abajo. A más de ser una criatura negra ... nada me indicaba que era pariente de las pirañas, dinosaurios o incluso, de los escorpiones, como se me había dicho. Frente a mis ojos, yacía un simpático INSECTO PALO. Este animalito es lo que los científicos llaman, un Fásmido (Órden Phasmatodea). Al consultar con mi amigo, el Dr. Aaron Dossey (director del Invertebrate Studies Institute en Athens, Estados Unidos), quién es un experto en los mecanismos de defensa de los Ututos, me comentó que se encuentra actualmente estudiando varias especies de Ututos, y ha podido identificar los compuestos del líquido que expelen éstos insectos así como su eficiencia para repeler a sus posibles predadores.


 Pero no solo repelen a sus predadores, según Aaron, también sirve ésta substancia para repeler al mosquito causante del dengue y de la fiebre amarilla. Ese momento pensé en lo útil que podría haber sido esa substancia hace un año, cuando gracias a la picadura del mosquito del dengue, contraje esa enfermedad. Comenzaba a ver a ésta criatura con más respeto. Esa noche colecté cerca de 20 Ututos, con la esperanza de mantenerlos en un terrario para estudiar mejor su biología y recibí el líquido repelente de esos 20 Ututos en mi mano, brazo y ropa. Para mi asombro, no se me cayó la mano, no se envenenó mi brazo ni se derritió mi ropa. No pasó absolutamente nada. Más aún, éstos pequeños insectos de cuerpo blando y brillante, comenzaron a tomarme confianza y se acostumbraron a caminar en mi mano sin problema.


 Logré obtener unas muestras del líquido que expelen para someterlas a un análisis mediante resonancia nuclear magnética, cromatografía de gases y espectrometría de masa. La mayoría de las especies de Ututos, acorde a dichos análisis poseen al menos tres diastereómeros: anisomorfal, dolicodial y perufasmal. Lo interesante, es que éstas substancias funcionaron increiblemente bien para repeler a los mosquitos y también a las hormigas. Su efecto en los humanos, no pasa de la exposición a un olor repelente y fuerte. Dadas sus propiedades antibióticas, incluso es posible que al recibir un chorro del líquido, usted se desinfecte las manos o la zona donde ha recibido el chorro. En otras palabras, el supuesto veneno que recibimos de los Ututos, más que daño, es posible que nos haga un bien.


Según el Dr. Dossey, éste líquido no representa ningún peligro para un ser humano, y como hemos visto, puede ser más bien benéfico, manteniendo a otras plagas, alejadas y evitando enfermedades como el dengue y la fiebre amarilla. Al colectar uno de los primeros especímenes de Ututos, esta vez un macho, pude ver como doblaba su cola como lo hace un escorpión. La cola del Ututo, aunque es un poco abultada en los machos, no tiene otro propósito que el servir como órgano reproductivo y alojar la parte final del aparato digestivo del animal; es decir, por ahí excretan. Las hembras generalmente no lo tienen tan abultado, y tampoco tienen ningún órgano defensivo en al cola como mucha gente piensa. Para comprobarlo, pasé mi dedo por la cola de éste insecto varias veces, ante la aterrada mirada de mi amigo Pilo. No pasó nada. No me picó, ni me mordió ni me expulsó el mortal veneno.


Ahora estoy entusiasmado con el estudio de éstos pequeños insectos  (Por cierto, su nombre científico es Monticomorpha sp.). Son limpios, producen un poderoso repelente contra las plagas, pueden evitar el dengue y la fiebre amarilla, son muy dóciles y hasta pueden ser mantenidos como mascotas. Se alimentan de plantas (les encantan las hojas de las rosas) y en la noche toman agua de los musgos y piedras húmedas. En cuanto al potencial que tienen, no lo sabemos ... a lo mejor tenemos en nuestras manos la solución para evitar finalmente algunas de las enfermedades más peligrosas que aquejan a nuestros países neotropicales. Si los ve, no tema, no le van a hacer nada. No son monstruos y si los trata bien, hasta pueden ser buenas mascotas. Solamente porque son negritos y medio gorditos, los vemos con desprecio; y al ser criaturas nocturnas, tejemos irracionales leyendas sobre ellos. Ahora que sabemos que no son sino mitos irracionales, espero que los tratemos con más respeto y aprendamos a convivir con ellos.


lunes, 24 de febrero de 2014

IBM desarrolla un colector solar que magnifica el poder solar por 2000X

El nuevo sistema HCPVT de IBM, podría generar toda la energía que requiere el Planeta


Se estima que en el Ecuador, al menos el 42% de la energía que se consume es energía térmica, lo cual quiere decir que quemamos combustibles fósiles para obtener casi la mitad de la energía que requiere el país.  El dióxido de carbono en el caso de Ecuador,  proviene principalmente de los sectores energético (28,8) y cambio en el uso del suelo y silvicultura (69,5%), que sumados superan el 98% del total.  De manera similar que el CO2, el CO es emitido principalmente por los sectores energético (50,90%) y cambio en el uso del suelo y silvicultura (43,88%), que juntos suman el 94,78% del total nacional.  El impacto que esto tiene sobre el ambiente es indudable.

Ecuador es un país con un gran potencial para producir energía solar

Es por ello que soluciones tecnológicas para proveer energía alternativa de bajo impacto, como las que hemos visto últimamente en el país, son indispensables.  De hecho, la meta en el Plan Nacional del Buen Vivir, presentada por el gobierno de Rafael Correo, es el evitar la emisión de 7,71 millones de toneladas de CO2 / año con 8 proyectos hidroeléctricos.  Adicionalmente, existen planes para diversas plantas de energía eólica.  Frente a ésta situación, resulta interesante el desarrollo llevado adelante por IBM, capaz de concentrar el poder de 2000 soles (aunque los técnicos de IBM aseguran que podrían llegar hasta 5000x).

Obtener energía y producir agua dulce a partir del agua salada, suena como un sueño hecho realidad

Lo más interesante es que no solamente genera electricidad.  El sistema utiliza agua salada que al ser destilada y desalinizada, produce hasta 40 litros de agua dulce por cada metro cuadrado del concentrador solar.  Cada chip 1cm x 1cm puede convertir entre 200 y 250 watts, en un día típico de ocho horas, en un lugar soleado.  Un solo concentrador podría generar 2 Kw / hora por día y una instalación grande podría proveer no solo de electricidad para un pueblo pequeño, sino también su agua potable.

El sueño de una energía limpia y renovable, como es la energía solar, ha sido una meta en los sueños de todos los habitantes del Planeta desde siempre.  Muchas personas afirman que la energía solar podría suplir las necesidades energéticas de todo el Planeta.  De hecho, según Greenpeace ( http://www.greenpeace.org/international/en/publications/reports/concentrating-solar-power-2009/ ), si utilizáramos solamente el 2% del área que ocupa el desierto del Sahara, para generar energía solar, podríamos suplir de energía a todo el Planeta.

Artículos complementarios :



jueves, 15 de marzo de 2012

Breve historia de la minería en el Ecuador y sus implicaciones ambientales


Gustavo Morejón J.,  biobanco@gmail.com

Se dice que un país que no conoce su historia está condenado a repetirla. La historia de la minería en Ecuador se remonta a 3500 años A.C. En el período Valdivia Tardío, se usaron los primeros materiales provenientes de excavaciones para obtener arcilla y barro. Posteriormente, en las culturas Machalilla y Chorrera, todas estas artes se perfeccionan y la extracción de materiales se intensificó. El la cultura La Tolita y Pampa de Oro, la metalurgia se desarrolla intensamente y se usa principalmente el oro para elaborar diversos objetos. El oro se obtiene en ese entonces de diversas fuentes, principalmente oro de origen aluvial (Cómo hasta ahora se hace en algunas regiones). En 1532 con la conquista española del Tahuantinsuyo se inició una etapa donde la extracción del oro fue intensa. El siglo 16 es el siglo del oro. Comienza con el saqueo de los españoles de lo que los indígenas elaboraron en oro y plata. Durante la época de la independencia, por medio de un decreto firmado por el Libertador Simón Bolívar, se declaró exentos del servicio militar a todas las personas que desearan dedicarse a la minería, para incentivar ésta actividad.

En octubre de 1829, el Libertador dictó en el cuartel general en Quito el "Reglamento sobre Minas para la Gran Colombia", declarando que las minas pertenecen a la República, cuyo gobierno las concedería en propiedad y posesión a quienes las pidan", exonerándoles del pago de aranceles e incentivando la formación de un fondo que permita el mantenimiento de una cátedra de minería y mecánica en las provincias mineras. El 25 de Septiembre de 1830, luego de que el día 22 el General Flores asumiera por primera vez la presidencia de la nueva República del Ecuador y el 23 promulgara la Constitución de la misma, fue dictada la ley para "Promover el fomento de las minas". Vicente Rocafuerte estableció por decreto en 1837 un Juzgado de Minas en Azogues, y ordenó abrir un camino al cerro Pillzhum para explotar la mina y declaró libres de derechos de importación a los equipos mineros.

En 1880, dado el éxito obtenido en Pillzhum y en Zaruma, se desató el interés de la minería nuevamente, lo cual dió como resultado el "Código de minería de 1886", expedido por Plácido Caamaño, que determinó como se transferirían las concesiones mineras, propiedad del Estado, a manos privadas, dando enormes ventajas a las empresas mineras privadas. En 1896, el presidente Eloy Alfaro hizo un contrato con la empresa Viggiani y Cia. para la explotación en la Península de Santa Elena. Durante los dos años siguientes, el gobierno de Alfaro puso especial interés en el arrendamiento de las minas a varias empresas que le siguieron en éste emprendimiento.

En 1900, Eloy Alfaro modificó el código de minería de 1886, estableciendo el plazo del arrendamiento de las minas hasta por 50 años; pero luego, al subir al gobierno Leonidas Plaza, volvió a ser modificado éste código, estableciendo el arriendo de las minas a perpetuidad. Bajo este esquema, en 1921, el geólogo de los Estados Unidos Benjamin Franklin Wallis, recibió la licencia para explorar minas en el Cojitambo y en Cuenca. Le siguió el Colombiano Cicerón Castillo, quién obtiene permiso para explorar y explotar minas en Nulti, Paccha y Santa Ana, en el cantón Cuenca; y en Déleg y Cojitambo, en el cantón Azogues. Posteriormente, al sur del Ecuador (principalmente en Zaruma y Portovelo) en 1915 la empresa minera South American Development, al mando de Mellick Tweedy, emprendió la explotación de oro por un período de 30 años, aprovechando un recurso que los Ecuatorianos hasta entonces nunca supieron utilizar.

En 1933 sucedió algo curioso, y aquí me desvio un poco hacia el lado de la extracción petrolera: El Estado cruzaba por una gran depresión económica y el Congreso (debido a su escuálida situación fiscal), trataba de incentivar la agricultura y al mismo tiempo disminuir el precio del galón de combustible en el mercado. Para ello, expidió un decreto mediante el cual los automóviles debían usar una mezcla de 80% gasolina y 20% alcohol, por lo cual "la venta de la gasolina pasó a ser controlada por el Estanco de Alcoholes y Tabaco". Por supuesto, la iniciativa no resultó. En Agosto de 1939 se realizó en Quito el Primer Congreso Nacional de Minería y Petróleo, inaugurado por el Presidente Mosquera Narváez. En los discursos pronunciados se condenó al nacionalismo de la dictadura de Enríquez Gallo y se recomendó solucionar los conflictos contractuales o legales con las compañías mineras. El mismo año, el Congreso Nacional, restableció la exoneración de derechos a los bienes importados por las compañías mineras extranjeras. Uno de los resultados de los beneficios otrogados fue la primera exploración petrolera en el Tiputini.

Entre 1925 y 1948, se repartieron alegremente -los 27 gobiernos de turno, durante los 23 años, a veces sin cumplir las leyes vigentes- primero contratos de arrendamiento minero y luego concesiones; extensiones territoriales que rebasaban el máximo permitido por las leyes o elementales leyes de protección del interés del Estado, tanto en la exploración petrolera como en la minería de diversos tipos, llegando a entregar hasta 10 millones de hectáreas a una sola compañía en una sola región. Lo curioso es que las regalías de éstas explotaciones fueron menores a las fijadas 400 años antes por el Rey de España en la Colonia, hasta menos de la tercera parte del Quinto Real, y se fijaron regalías absurdas del órden de unos pocos centavos de dólar, consideradas como pago anual de derechos superficiarios por hectárea. Recordemos que en 1942, Arroyo del Río, quién era abogado de muchas empresas extrajeras, concesionó grandes extensiones para exploración y explotación a dichas empresas. Entre 1948 y 1960, gracias a que el Ecuador se convirtió en el primer exportador de banano, la actividad minera disminuyó significativamente.

Sin embargo, Zaruma y Portovelo siguieron atados a la minería en forma artesanal y de subsistencia. Desde la década de los 70, se emprende una agresiva minería informal y pequeña caracterizada por una baja tecnología y poca productividad, especialmente en zonas como Nambija. En ésta misma década, en el río Santa Bárbara, cerca a Sig Sig, se explotó la mina Peggy y un grupo finlandés – peruano, explotó la mina polimetálica de La Plata en Toachi ( Santo Domingo de los Colorados). Esto se ha realizado desde entonces sin recursos estatales y sin control ambiental alguno. En 1974 se expidió la Ley de Fomento Minero, que define a la pequeña minería como “la actividad desarrollada por quienes laboran minas cuya explotación no pase de mil quinientas toneladas mensuales de mineral” o “cincuenta toneladas diarias de material mineralizado”... “cuando se trata de explotación y beneficio de lavaderos y placeres aluviales”.

En la década de los ochenta, aparecieron las empresas Newmont y Río Tinto Zinc, acompañadas de todas las grandes como Placer Dome, Echo Bay, Billinton , TVX, Goldfields y Anglo, que buscaban encontrar nuevos depósitos, semejantes al gigante Yanaccocha del Perú. En el gobierno de León Febres Cordero, se promulgó el decreto ley número 06, que con la Ley de Minería del año de 1985, mantiene el sistema concesionario, entregando derechos mineros, también hasta superficies de 50.000 hectáreas. En dicho gobierno, se introduce el pago de patentes por hectárea de superficie, en valores entre el 1 y 2 % de un salario mínimo vital vigente, durante plazos definidos, con obligación de trabajos e inversiones mínimos. Se establece una regalía del 3 % de la producción bruta.

En 1987 en Nambija, la población creció a 20.000 personas dedicadas a la explotación incontrolada del oro. Se calcula que de esta región han salido no menos de 4 millones de onzas de oro, pero la forma anti técnica en que se explotaban las minas causó en 1980 una avalancha que mató alrededor de 300 personas. Pero luego de ésta época de minería informal, se vino una época en la que gente con mayor capital, decidió también emprender una minería donde se intentó obtener un mayor beneficio con una mayor inversión. Así es como, junto a los pequeños mineros informales de Bella Rica en Azuay, ingresaron mineros con mayor capital para obtener oro con chancadoras más sofisticadas, usando flotación y cianuración.

Pero eso no significó que la minería pequeña llevada a cabo informalmente haya cesado sus actividades. Al contrario, se expandió como una plaga y muchas zonas del país comenzaron a ser exploradas y explotadas por mineros informales, luego de las experiencias de aquellos mineros que les precedieron e hicieron fortuna con una minería anti técnica, sin responsabilidad ambiental y peor aún, responsabilidad social. Muchos de ellos obtienen ganancias suficientes como para invertir en grandes maquinarias o alquilarlas. Otros utilizan pequeñas herramientas o las alquilan. Pero todos éstos mineros informales o pequeños mineros carecen de un estudio de impacto ambiental y peor aún, jamás han hecho un plan de manejo y plan de cierre de una mina. Así el país durante varias décadas estuvo a merced de grandes depredadores mineros que hacían uso indiscriminado de sustancias como el cianuro, arsénico y produjeron un incalculable daño ambiental. Hasta 1991, Ecuador carecía de normas ambientales específicas para la gestión minera.

En 1991, en el gobierno de Rodrigo Borja y la Izquierda Democrática, se dicta una nueva Ley de Minería - denominada también Ley 126 - la misma que mantiene los principios de dominio del Estado sobre minas y yacimientos; sin embargo, incorpora clara y categóricamente los derechos reales mineros. Así, la concesión minera tiene la connotación, estatus jurídico de propiedad real y goza de la protección y ventajas aplicables a la propiedad privada; a pesar de esto, la concesión es independiente de la superficie del terreno (La Pequeña Minería en el Ecuador, Fabián Sandoval, IIED, 2001). La ley emitida por el gobierno de Rodrigo Borja, no establece limites al número de concesiones, pudiendo tener cada una superficies de hasta 5.000 hectáreas. Se establece el pago de patentes con equivalente monetario y no salarial, con un valor inicial de 1.000 sucres por hectárea minera, lo cual equivalía a un dólar en la fecha de promulgación. En aquella época, la transferencia de derechos mineros era libre, sujeta a la obligación de notarizar los contratos e inscribirlos en el Registro de la Propiedad, con la correspondiente notificación a la administración minera del Estado.

En el año 2000 se expide la Ley para la Promoción de la Inversión y de la Participación Ciudadana (Ley Trole II), donde se establece que : “El Ministerio de Energía y Minas promoverá la evolución de la minería en pequeña escala hacia una mediana y gran minería a través de programas especiales de asistencia técnica, de manejo ambiental, de seguridad minera y de capacitación y formación profesional, con el aporte de inversión nacional o foránea”. De acuerdo a los resultados del monitoreo ambiental realizado en varios distritos de minería aurífera en el país, caracterizados por la intensidad de las labores mineras a pequeña escala, durante 1996 y 1998, se concluye que:

“La minería de oro en el sur del Ecuador ha causado considerables impactos ambientales, siendo los más severos los de las áreas Portovelo-Zaruma y Ponce Enríquez. Los principales contaminantes son cianuro, metales pesados y mercurio. Las fuentes más significativas de estos contaminantes son las colas descargadas directa o indirectamente en los ríos, por los sistemas de disposición inadecuados. La descarga de estos contaminantes ha provocado la extinción de toda forma de vida superior en ciertos tramos del ríos; además, en varios lugares, la mala calidad del agua imposibilita su uso como agua potable, para irrigación o criaderos acuáticos.” (Ministerio de Energía y Minas del Ecuador (1999) Monitoreo ambiental de las áreas mineras en el sur del Ecuador 1996-1998, PRODEMINCA. Quito). La minería informal, como visualizan dichos reportes, ha causado graves perjuicios al medio ambiente al Ecuador, sin embargo es una actividad que beneficia a un sector significativo del país.

El 18 de Abril del 2008, la Asamblea Constituyente del Ecuador, expide el famoso “Mandato Minero”, mediante el cual se extinguían todas las concesiones mineras que no hubieran sido legalizadas y no contaran con su respectivo Estudio de Impacto Ambiental. En esa época, la Cámara de Minería protestaba diciendo que aquello impediría inversiones en ese sector por valor de 2.000 millones de dólares en los próximos dos años y la creación de 70.000 "empleos de calidad" en Ecuador en la próxima década. Luis Pachala, representante de un grupo indígena que se dedica a la explotación de recursos minerales, dijo a los periodistas del rotativo manabita “El Diario” que "no analizaron los efectos de la Ley", pues ésta los deja en el desempleo. En el mismo diario, se detalla como “con algunas danzas folclóricas y acompañados por un grupo de indígenas Shuar, los mineros se concentraron en la Plaza de la Independencia para reclamar la presencia en el balcón de Carondelet de Correa”, para hacerle conocer su protesta contra las restricciones a la minería en el Ecuador.

Mientras eso sucedía, Humberto Cholango (Presidente de la ECUARUNARI), declaraba que “lo que se acaba de aprobar en la Asamblea Constituyente con 95 votos a favor del Mandato Minero, son votos de la soberanía para recuperar la minería para todos los ecuatorianos/as”. En aquel entonces, Alberto Acosta era presidente de la Asamblea Nacional y declaraba “Estamos estableciendo reglas claras para que se defina a futuro cómo va a ser la minería metálica mediana y a gran escala; habrá que elaborar una Ley y el Mandato menciona el plazo de 180 días”. El Mandato fue aprobado con los votos de Acuerdo País; Pachakutik; MPD; 3 de PSP, (Manuel Mendoza, Humberto Guillén y Holger Chávez); RED, (menos Jhonni Freire-suplente de Alfredo Ortiz); ID; PRE; Honradez Nacional; y los independientes Rafaél Esteves y Marcelo Villalva.

El 29 de Enero del 2009, el presidente Rafael Correa, expide el Reglamento Ambiental para Actividades Mineras en la República del Ecuador, lo cual constituye un hecho importante en el manejo minero en el Ecuador, pues exige a las empresas mineras a cumplir un estricto esquema ambiental en sus planes de exploración, explotación y cierre. En el capítulo III, artículo 7 de dicho reglamento, se establece que aquellas personas que inician una actividad minera deben seguir un procedimiento para obtener una licencia ambiental en el Ministerio del Ambiente. En el artículo 11 de ése capítulo, se menciona que “Previo al inicio de cualquier actividad minera se presentará al Ministerio del Ambiente el correspondiente Estudio de Impacto Ambiental...”. Con éste reglamento, inicia una nueva etapa para la minería en el Ecuador, con una visión de mayor responsabilidad ambiental y social.

Luego de expedido el reglamento y detallados sus procedimientos, se dió un plazo a los emprendimientos mineros para que se legalicen hasta Diciembre 30 del 2010. Ante el incumplimiento de muchas empresas mineras, el Ministerio del Ambiente decidió entonces emprender la clausura de varias minas. El caso más publicitado de ellos fue la clausura de las minas en Esmeraldas, en los cantones Eloy Alfaro y San Lorenzo, al norte de la provincia. En ese lugar la destrucción del medio natural y la contaminación de los ríos era evidente, pero a los mineros informales, que usaban grandes maquinarias y explotaban a sus trabajadores (aprovechando sus condiciones de pobreza), se resistían a formalizar sus actividades y ceñirse a un manejo ambiental. Ante el anuncio del gobierno de actuar con mano dura en ése caso, la maquinaria fue escondida en las montañas por los mineros, pero fue localizada y destruida por el Ejército. Según el diario Hoy : “Unas 2 000 familias de Timbiré, Selva Alegre, Chanuzal, Angostura, Playa Nueva, Playa de Oro, San José de Cachaví, Urbina se quedaron sin empleo tras el operativo militar. Eran contratados como jornaleros o trabajaban como recolectores particulares de oro. Estas comunidades están a 70 kilómetros de distancia de la carretera Esmeraldas-San Lorenzo-Ibarra”.

Los operativos de clausura de minas ilegales dejó al descubierto una cruda realidad, y es que un gran porcentaje de la población en Esmeraldas y en otras provincias, se benefician de la minería. El gran problema es que se hace de manera informal, anti técnica y con un fuerte impacto ambiental, tal como lo mencionaban los estudios de PRODEMINCA de 1998. La situación no ha cambiado y es necesario que la actividad minera informal se regule. Mientras eso sucede, las empresas mineras interesadas en los yacimientos descubiertos en diversas zonas del país, han elaborado sus Estudios de Impacto Ambiental, Planes de Manejo y presentado al Gobierno sus planes de explotación minera. Por primera vez, el Estado cuenta con documentos técnicos verificados sobre el estado ambiental inicial de las potenciales explotaciones mineras, planes de monitoreo ambiental y aprueba planes de explotación técnica de las minas. Aparentemente, el Ecuador comienza a dejar atrás el desastroso manejo minero del pasado para enfrentar un reto singular: la minería tecnificada a gran escala.

Toda ésta historia la he traido a colación con el objetivo de demostrar que no es nada nuevo el que los gobiernos traten de explotar los recursos mineros; pero por primera vez en la historia, el país comienza a tomar un control real sobre la minería, intenta sacar un mayor provecho para el Estado y exige la inversión social y ambiental. Este es el primer Gobierno que promulga una ley de minería que toma en cuenta el medio ambiente y la relación de inversión económica en proyectos de desarrollo social. Los estudios de impacto ambiental de las empresas mineras quedarón definidos en su estructura mediante el Acuerdo Ministerial 011 del Ministerio del Ambiente, el cual es un modelo a seguir en todo América Latina por su prolijidad y detalle. La Constitución, máxima carta del Estado, por primera vez menciona los derechos de la naturaleza y define que el Estado debe ser el mayor beneficiado en los procesos de extracción minera o petrolera. Con un adecuado control y con la posibilidad de control y monitoreo por parte de sectores civiles interesados, mediante veedurías a los proyectos mineros, el Ecuador intenta enfrentar con responsabilidad el reto de una minería responsable, como sucede en proyectos mineros ejemplares como Morro do Ouro y Serra Grande en Brasil.

domingo, 4 de marzo de 2012

Sobre la "Marcha por el agua y la vida"


Quienes venimos luchando por la protección de las fuentes de agua en la cuenca del Yanuncay, Irquis y Machángara, sabemos que las principales causas de la degradación tanto de los sistemas de bosque húmedo alto montano como de los páramos de dichas zonas, son la ganadería y agricultura mal practicadas en toda esta zona.  La degradación de los suelos por su roturación y compactación para la agricultura, así como la erosión causada por el ganado y la introducción de pastos resistentes, que van poco a poco reemplazando al pajonal, han ocasionado que los suelos pierdan su capacidad de retención del agua.


Más aún, muchos políticos que protestan contra actividades que afectan al agua y que ahora son parte de la marcha denominada "Por el agua y la vida", han secado tres lagunas junto a Kimsacocha (O Quimsacocha, como quieran escribirlo): las lagunas Chuzalongo, Totoracocha y Condorcocha.  El agua fue trasladada hacia las tierras bajas donde mantienen su ganado ocasionando un grave daño a los ecosistemas alto montanos y páramos de Tutupali Alto, en las inmediaciones de Kimsakocha.  El total del área que ha sido invadida por los campesinos para ganadería y agricultura, están afectando entre 16.500 y 17.000 hectáreas en el área de bosque y vegetación protectora Yanuncay - Irquis, que provee el agua para la ciudad de Cuenca.  La mayor parte de éstas invasiones se encuentra en la cuenca del río Bermejos y el área de captación de Sustag, que provee de agua para la ciudad de Cuenca.  Son 17000 hectáreas en peligro por el mal uso del suelo, causado por quienes hoy dicen proteger el agua y la vida.


Cada fin de semana camino por las laderas del bosque de Irquis y compruebo los efectos devastadores de la deforestación de que es objeto dicho bosque.  Quienes lo deforestan son las mismas personas que protestan contra la posible afectación que causaría la explotación minera en Kimsakocha.  Los bosques están siendo talados a gran velocidad para introducir ganado principalmente.  Especies como la rana del Azuay, Gastrotheca litonedis, están en serio peligro de desaparecer por éstas prácticas.  La reducción de la biodiversidad en la zona es terrible por la quema del bosque y la tala indiscriminada.  Las fuentes de agua se van secando, pues no existe esa verdadera esponja de agua que era el bosque y peor aún, en el páramo.  El ganado ha causado la extinción de algunas especies de ranas del género Atelopus, que abundaban cuando éramos niños en los páramos.


Al comparar dicho daño, en casi 17000 hectáreas, con las 300 hectáreas bajo tierra y las 30 hectáreas sobre la tierra que usaría la empresa minera, podemos ver que no existe punto de comparación.  El daño que se está haciendo al páramo y bosques nativos por parte de los invasores al área de bosque y vegetación protectora Yanuncay - Irquis, es terrible.  Cuando averiguamos bien y documentadamente la planificación que existe para la explotación minera en Kimsakocha, lo primero que nos llama la atención es que no se va a hacer cavando esos huecos gigantes que vemos en algunos videos de Youtube y publicaciones en Internet.  Eso es minería a cielo abierto y eso, no se hará en los páramos de Kimsakocha ni en Río Blanco, que son los lugares para los cuales hemos investigado profundamente.  Lo que nos dicen sobre explotación a cielo abierto en esos lugares, es una mentira muy bien maquinada para adoctrinar a un grupo de gente sin conocimiento sobre el tema, que estoy seguro que están tan idealizados en ello, que no pueden siquiera considerar que han sido engañados.


Y ahora que me piden que apoye a la marcha "Por el agua y la vida", no puedo menos que preocuparme porque se ha prestado tanta propaganda al caso de las mineras, que las verdaderas causas de la pérdida de biodiversidad, han quedado relegadas.  No existe persona alguna dentro de ese grupo que hable sobre aquello que ya está ocurriendo y que está terminando con los páramos y bosques andinos.  No es necesario mentir para proteger las cuencas hidrográficas.  ¿Porqué no dicen la verdad? No lo hacen porque "eso no produce réditos políticos", eso no les va a dar votos en las próximas elecciones.  Al contrario, muchas de las personas que están ocasionando esa destrucción, como mencioné anteriormente, son partidarios de Pachakutik y otros movimientos netamente políticos que lo único que buscan es protagonismo.  Digo que me preocupa porque se ha menospreciado tanto a los datos técnicos, científicos y verídicos que existen sobre la degradación de dichos ecosistemas, que ahora ésta gente invade sin piedad los páramos y bosques nativos.


En la zona del proyecto Gama, cerca de Soldados (Inmediaciones del Parque Nacional Cajas), más de 100 familias han invadido los páramos y han construido sus casas ahí, sin sanitación alguna, introduciendo ganado en forma indiscriminada y sembrando pastos resistentes, eliminando completamente el pajonal.  En Irquis cientos de personas están talando el bosque para introducir ganado.  Como mencioné, se han secado tres lagunas ... y nadie dice nada.  No nos engañemos, esta marcha es totalmente política y eso me preocupa tremendamente.  Quienes trabajamos en instituciones científicas y realmente tratamos de proteger esas zonas, vemos como ésto en el futuro desprestigiaría a un movimiento ecologista y ecológico que honestamente trata de proteger el ambiente, con la verdad y la ciencia.  El tratamiento político de éste tema, es algo que lejos de proteger las fuentes de agua y la vida, puede poner seriamente en riesgo éstos componentes del ecosistema andino.

Si realmente deseamos proteger los páramos, el agua y la vida, es necesario que nos deshagamos de los intereses partidístas y clanicentristas.

Cuando escucho al Prefecto Paúl Carrasco, al Economista Alberto Acosta o al Abogado Carlos Pérez (Dirigente de Pachakutik), promocionando ésta marcha, no puedo menos que sentirme triste por la falta de conocimiento de éstos señores en materia de protección de los ecosistemas.  Mientras tanto, instituciones como ETAPA, PROMAS y las Universidades del Azuay, que han investigado a profundidad éstos ecosistemas, se ven relegados por los intereses meramente políticos de éstos movimientos.  Es decir, la ciencia ha sido eclipsada por los intereses partidistas y clanicéntricos.  Que pena que el panorama de la protección del ambiente se haya visto tan opacado por la cercanía a las elecciones.  Este año, mucho me temo, que el daño que ésto ocasionará, será irreparable.


Me encantaría apoyar a una marcha y un movimiento por el agua y la vida, que se base en la realidad, en la verdad, en datos científicos y técnicos comprobables, y no en intereses partidístas, políticos, que solamente apunten a las proximas elecciones.  La protección del agua y los ecosistemas es una meta que va más allá del tiempo de un gobernante o de los intereses de un club político o politeyo.  Pensemos en el futuro, en las generaciones que vienen y en nuestro futuro en los próximos 20 años o más.  Dejemos de un lado los intereses políticos personales o de otro tipo.  Por favor pensemos como Planeta y no como regiones aisladas, pensemos como humanidad y no como grupitos clanicéntricos.  Es hora de hacer una verdadera acción de conservación con miras más allá de cualquier contienda electoral.

viernes, 20 de enero de 2012

Aspectos técnicos sobre el Cianuro y el Ambiente

Me gustaría explicar un poco desde el punto de vista técnico y bioquímico que es el cianuro y como nos afecta.  El Cianuro, comprende un grupo de compuestos químicos que contienen un átomo de carbono unido a otro de nitrógeno mediante un triple enlace (C≡N).  Podemos encontrarlo en varias formas que van desde su estado gaseoso, que es el cianuro de hidrógeno (HCN), como una sal en el cloruro de cianógeno (CNCl), o el bromuro de cianógeno (CNBr) o en complejos cristalinos tetraédricos como el cianuro de sodio (NaCN) o el cianuro de potasio (KCN).
Casi nunca lo encontramos como radical libre, sino que forma parte de otros compuestos.  Ciertas bacterias, hongos y algas pueden producir cianuro y se puede encontrar cianuro en varias plantas y alimentos (El sorgo tiene 25 ppm de cianuro, la lima 31 ppm y las almendras 100 ppm). Los compuestos de cianuro son parte natural de algunas plantas comestibles tales como almendras, brotes de mijos, garbanzos, algunos tipos de frijoles, soya, espinaca, vástagos de bambú, manzanas, cerezas, peras, duraznos, ciruelas, papas, rábanos, nabos, tréboles blancos y raíces de yuca, las cuales son una fuente importante de alimentación en países tropicales. En estos alimentos, los cianuros están asociados con azúcares u otros compuestos naturales. Las partes de estas plantas que se comen contienen cantidades relativamente bajas de cianuro.
A drink before we start walking
El cianuro también es parte del aire que respiramos todos los días.  En el aire, el cianuro se encuentra principalmente como cianuro de hidrógeno gaseoso mientras que una pequeña cantidad se encuentra como finas partículas de polvo, donde su tiempo promedio de vida es de tres años y forma parte natural del aire que respiramos día tras día.  La mayor parte del cianuro que de una u otra forma llega al agua superficial forma cianuro de hidrógeno y se evapora, pasando a formar parte del complejo bioquímico del aire.  El nivel máximo de cianuro permitido en el agua potable es 0.2 partes de cianuro por millón de partes de agua (0.2 ppm).  Recordemos que las industrias textiles, del papel y del plástico, todas usan diariamente el cianuro en sus procesos.
Arboles contra la tormenta / Trees against the storm
En el suelo, algunos compuestos de cianuro pueden formar cianuro de hidrógeno que luego se evapora, mientras que otros compuestos de cianuro se transforman a otras formas químicas por la acción de microorganismos en el suelo. En concentraciones altas, el cianuro es tóxico a estos microorganismos y ahí es cuando se torna peligroso.  En condiciones aerobias, la actividad microbiana convierte al cianuro en amoníaco, que a su vez se convierte en nitrato. Este proceso ha resultado efectivo con concentraciones de cianuro de hasta 200 partes por millón. Si bien también existe degradación biológica en condiciones anaerobias, las
concentraciones de cianuro mayores a 2 partes por millón son menos tóxicas para estos microorganismos.
El Polo Norte / The north pole
Es improbable que usted se exponga a cantidades suficientemente altas de cianuro en el ambiente como para que le cause efectos adversos a su salud. La severidad de los efectos causados por la exposición al cianuro depende, en parte, del tipo de compuesto de cianuro, tales como cianuro de hidrógeno gaseoso o sales de cianuro. La exposición a niveles altos de cianuro durante un período breve causa daño al cerebro y al corazón y puede producir el coma y la muerte. No existe información que indique que el cianuro causa cáncer en animales o seres humanos. La EPA ha determinado que el cianuro no es clasificable en cuanto a su carcinogenicidad en seres humanos.
Esperando para cantar / Waiting to sing
El cuerpo humano tiene una natural capacidad para detoxificar pequeñas cantidades de cianuro y aparecen pequeñas porciones en el metabolismo de ciertos productos en el cuerpo como resultado de nuestras actividades diarias. Estas pueden incluir el metabolismo de la vitamina B12, la ingestión de alimentos que contienen naturalmente el cianuro, ( por ejemplo almendras, café o sal de mesa) y la exposición al escape de automóviles y al humo de cigarrillo. En cierto modo, estamos cotidianamente expuestos a bajos niveles de este elemento, ya sea en forma natural o en manufacturas, sin riesgo para nuestra salud ni para el ambiente.
Nigh moves / Movimientos nocturnos
Desde el punto de vista médico, existen pruebas médicas para medir la cantidad de cianuro en su sangre y orina. Sin embargo, siempre se pueden encontrar pequeñas cantidades de cianuro en su sangre y orina. Si se sospecha que hubo envenenamiento por cianuro se pueden hacer pruebas para detectar cianuro en muestras de tejido. El cianuro abandona el cuerpo rápidamente por lo tanto estas pruebas deben llevarse a cabo poco después de la exposición. El olor a almendras en el aliento de un sujeto puede ser un indicio de que la persona estuvo expuesta a cianuro.
La familia "hongos rosados" / The "pink family" fungi
El grado de toxicidad del cianuro de hidrógeno (HCN) para los humanos depende del tipo de exposición. Como el cuerpo humano reacciona de formas diversas a una misma dosis, se considera que la toxicidad de una sustancia está expresada como la concentración o dosis que resulta letal para el 50% de los individuos expuestos. (LC50 o LD50). La concentración letal de cianuro de hidrógeno gaseoso (LC50) es de 100-300 partes por millón. La inhalación de esos niveles de cianuro causa la muerte en 10 a 60 minutos, teniendo en cuenta que cuanto más alta es la concentración más rápido se produce la muerte. La inhalación de 2.000 partes por millón de cianuro hidrogenado puede ser fatal en tan solo un minuto. El valor LD50 por ingestión del cianuro de hidrógeno es de 50-200 miligramos, o de 1-3 miligramos por kilo de peso. En contacto con la piel normal, el valor LD50 es de 100 miligramos por kilo de peso.
Ecuador en el alma / Ecuador in my soul
Recordemos que los niveles de cianuro en el agua permitidos según la EPA es de 0.2 ppm.  Muchas cosas que usamos diariamente contienen cianuro, entre ellas el café (6 ppm), el humo del cigarrillo (hasta 1600 ppm), las vitaminas (concentración variable), producción de joyas, adhesivos, electrónicos para computadoras, retardadores de fuego, frenos de aeronaves, cosméticos, tinturas, nylon, quita-esmalte de uñas, pinturas, productos farmacéuticos y la sal de mesa (13 ppm).  Cuando el esmalte de las uñas o cualquier pintura para uñas se seca, produce cianuro en pequeñas cantidades. 
Uñas decoradas
El cuerpo humano posee diversos mecanismos para expulsar el cianuro de forma efectiva. El cianuro reacciona con el tiosulfato y produce tiocianato en reacciones catalizadas por enzimas de azufre como la rodanasa. El tiocianato es liberado por la orina en cuestión de días. Si bien el tiocianato es siete veces menos tóxico que el cianuro, en concentraciones altas provenientes de una exposición crónica al cianuro puede afectar la glándula tiroides. El cianuro tiene más afinidad por la metahemoglobina que por la citocromo oxidasa, y juntos forman cianometahemoglobina. Si estos u otros mecanismos de desintoxicación no son superados por la concentración de cianuro y el tiempo de exposición a la que el cuerpo estuvo expuesto, se puede evitar que el envenenamiento por cianuro sea fatal.


En Mayo de 2000 se llevó a cabo un taller con los diversos interesados para considerar la elaboración de un Código de Práctica para mejorar la gestión del cianuro en la minería.  Como corolario de ese Taller fue desarrollado el CODIGO INTERNACIONAL DE GESTION DE CIANURO PARA LA FABRICACIÓN, EL TRANSPORTE Y EL USO DE CIANURO EN LA PRODUCCIÓN DE ORO, bajo la dirección de un Comité Directivo representado por los diversos interesados, que se formó bajo los auspicios del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Consejo Internacional de Metales y el Medio Ambiente. El Comité se integró con participantes de la industria minera del oro, gobiernos, organizaciones no gubernamentales, representantes de los trabajadores, productores de cianuro e instituciones financieras.