domingo, 4 de marzo de 2012

Sobre la "Marcha por el agua y la vida"


Quienes venimos luchando por la protección de las fuentes de agua en la cuenca del Yanuncay, Irquis y Machángara, sabemos que las principales causas de la degradación tanto de los sistemas de bosque húmedo alto montano como de los páramos de dichas zonas, son la ganadería y agricultura mal practicadas en toda esta zona.  La degradación de los suelos por su roturación y compactación para la agricultura, así como la erosión causada por el ganado y la introducción de pastos resistentes, que van poco a poco reemplazando al pajonal, han ocasionado que los suelos pierdan su capacidad de retención del agua.


Más aún, muchos políticos que protestan contra actividades que afectan al agua y que ahora son parte de la marcha denominada "Por el agua y la vida", han secado tres lagunas junto a Kimsacocha (O Quimsacocha, como quieran escribirlo): las lagunas Chuzalongo, Totoracocha y Condorcocha.  El agua fue trasladada hacia las tierras bajas donde mantienen su ganado ocasionando un grave daño a los ecosistemas alto montanos y páramos de Tutupali Alto, en las inmediaciones de Kimsakocha.  El total del área que ha sido invadida por los campesinos para ganadería y agricultura, están afectando entre 16.500 y 17.000 hectáreas en el área de bosque y vegetación protectora Yanuncay - Irquis, que provee el agua para la ciudad de Cuenca.  La mayor parte de éstas invasiones se encuentra en la cuenca del río Bermejos y el área de captación de Sustag, que provee de agua para la ciudad de Cuenca.  Son 17000 hectáreas en peligro por el mal uso del suelo, causado por quienes hoy dicen proteger el agua y la vida.


Cada fin de semana camino por las laderas del bosque de Irquis y compruebo los efectos devastadores de la deforestación de que es objeto dicho bosque.  Quienes lo deforestan son las mismas personas que protestan contra la posible afectación que causaría la explotación minera en Kimsakocha.  Los bosques están siendo talados a gran velocidad para introducir ganado principalmente.  Especies como la rana del Azuay, Gastrotheca litonedis, están en serio peligro de desaparecer por éstas prácticas.  La reducción de la biodiversidad en la zona es terrible por la quema del bosque y la tala indiscriminada.  Las fuentes de agua se van secando, pues no existe esa verdadera esponja de agua que era el bosque y peor aún, en el páramo.  El ganado ha causado la extinción de algunas especies de ranas del género Atelopus, que abundaban cuando éramos niños en los páramos.


Al comparar dicho daño, en casi 17000 hectáreas, con las 300 hectáreas bajo tierra y las 30 hectáreas sobre la tierra que usaría la empresa minera, podemos ver que no existe punto de comparación.  El daño que se está haciendo al páramo y bosques nativos por parte de los invasores al área de bosque y vegetación protectora Yanuncay - Irquis, es terrible.  Cuando averiguamos bien y documentadamente la planificación que existe para la explotación minera en Kimsakocha, lo primero que nos llama la atención es que no se va a hacer cavando esos huecos gigantes que vemos en algunos videos de Youtube y publicaciones en Internet.  Eso es minería a cielo abierto y eso, no se hará en los páramos de Kimsakocha ni en Río Blanco, que son los lugares para los cuales hemos investigado profundamente.  Lo que nos dicen sobre explotación a cielo abierto en esos lugares, es una mentira muy bien maquinada para adoctrinar a un grupo de gente sin conocimiento sobre el tema, que estoy seguro que están tan idealizados en ello, que no pueden siquiera considerar que han sido engañados.


Y ahora que me piden que apoye a la marcha "Por el agua y la vida", no puedo menos que preocuparme porque se ha prestado tanta propaganda al caso de las mineras, que las verdaderas causas de la pérdida de biodiversidad, han quedado relegadas.  No existe persona alguna dentro de ese grupo que hable sobre aquello que ya está ocurriendo y que está terminando con los páramos y bosques andinos.  No es necesario mentir para proteger las cuencas hidrográficas.  ¿Porqué no dicen la verdad? No lo hacen porque "eso no produce réditos políticos", eso no les va a dar votos en las próximas elecciones.  Al contrario, muchas de las personas que están ocasionando esa destrucción, como mencioné anteriormente, son partidarios de Pachakutik y otros movimientos netamente políticos que lo único que buscan es protagonismo.  Digo que me preocupa porque se ha menospreciado tanto a los datos técnicos, científicos y verídicos que existen sobre la degradación de dichos ecosistemas, que ahora ésta gente invade sin piedad los páramos y bosques nativos.


En la zona del proyecto Gama, cerca de Soldados (Inmediaciones del Parque Nacional Cajas), más de 100 familias han invadido los páramos y han construido sus casas ahí, sin sanitación alguna, introduciendo ganado en forma indiscriminada y sembrando pastos resistentes, eliminando completamente el pajonal.  En Irquis cientos de personas están talando el bosque para introducir ganado.  Como mencioné, se han secado tres lagunas ... y nadie dice nada.  No nos engañemos, esta marcha es totalmente política y eso me preocupa tremendamente.  Quienes trabajamos en instituciones científicas y realmente tratamos de proteger esas zonas, vemos como ésto en el futuro desprestigiaría a un movimiento ecologista y ecológico que honestamente trata de proteger el ambiente, con la verdad y la ciencia.  El tratamiento político de éste tema, es algo que lejos de proteger las fuentes de agua y la vida, puede poner seriamente en riesgo éstos componentes del ecosistema andino.

Si realmente deseamos proteger los páramos, el agua y la vida, es necesario que nos deshagamos de los intereses partidístas y clanicentristas.

Cuando escucho al Prefecto Paúl Carrasco, al Economista Alberto Acosta o al Abogado Carlos Pérez (Dirigente de Pachakutik), promocionando ésta marcha, no puedo menos que sentirme triste por la falta de conocimiento de éstos señores en materia de protección de los ecosistemas.  Mientras tanto, instituciones como ETAPA, PROMAS y las Universidades del Azuay, que han investigado a profundidad éstos ecosistemas, se ven relegados por los intereses meramente políticos de éstos movimientos.  Es decir, la ciencia ha sido eclipsada por los intereses partidistas y clanicéntricos.  Que pena que el panorama de la protección del ambiente se haya visto tan opacado por la cercanía a las elecciones.  Este año, mucho me temo, que el daño que ésto ocasionará, será irreparable.


Me encantaría apoyar a una marcha y un movimiento por el agua y la vida, que se base en la realidad, en la verdad, en datos científicos y técnicos comprobables, y no en intereses partidístas, políticos, que solamente apunten a las proximas elecciones.  La protección del agua y los ecosistemas es una meta que va más allá del tiempo de un gobernante o de los intereses de un club político o politeyo.  Pensemos en el futuro, en las generaciones que vienen y en nuestro futuro en los próximos 20 años o más.  Dejemos de un lado los intereses políticos personales o de otro tipo.  Por favor pensemos como Planeta y no como regiones aisladas, pensemos como humanidad y no como grupitos clanicéntricos.  Es hora de hacer una verdadera acción de conservación con miras más allá de cualquier contienda electoral.