domingo, 17 de julio de 2011

Cuando el lobo se viste de oveja ...

La fotografía anterior, aunque muy bonita, refleja una dura realidad:  los bosques de estribación de coordillera en la zona de Molleturo están siendo exterminados a una gran velocidad.  Esta imagen corresponde a un incendio forestal provocado para "limpiar el terreno", eliminando los bosques, su biodiversidad y poniendo en peligro sus sistemas ecológicos.  Esta es una práctica muy común entre los habitantes de dicha zona, usada para -una vez quemado el bosque- sembrar pastos para el ganado.  El resultado es que poco a poco, se va extinguiendo la biodiversidad de éstas zonas y su capacidad para retener el agua, proteger los suelos y prestar servicios ambientales.
En 1996, junto con un grupo de biólogos de la Universidad del Azuay, recorrimos la zona de Molleturo en busca de bosques lluviosos para realizar nuestras investigaciones.  En aquella ocasión nos acompañaron el Dr. Christopher Carlton de la Universidad de Arkansas en Fayetteville y su colega el Dr. Rodrigo Adarve.  Para nuestro asombro, encontramos algunas especies realmente raras en su estado natural.  Entre ellas, la rana que se encuentra en la fotografía anterior (© PUCE Luis A. Coloma), que resultó ser nada menos que una especie desconocida por la ciencia; era una especie nueva, que posteriormente sería descrita por el Dr. Luis Coloma (ver este enlace).  Hoy en día dicha especie se encuentra extinta, debido a la extensa deforestación que sufre la zona.  Hace unos pocos años, junto a un equipo de filmación de Green Umbrella que realizaba un trabajo para The National Geographic Society, fuimos a ver nuevamente esos bosques para filmar algunas especies que encontré anteriormente.  Para mi asombro, no solamente había desaparecido el bosque donde encontramos esas especies, sino todos los bosques de la zona.  Ahora la única especie dominante en la zona eran las vacas.
Los habitantes de la zona de Molleturo y toda la zona que va desde Miguir hasta Tamarindo, han acabado con la biodiversidad de estas, alguna vez ricas, estribaciones de cordillera.  No es difícil el darse cuenta.  Si usted viaja por la vía Cuenca - Molleturo - Naranjal, usted podrá ver como han sido talados casi todos los bosques de lado y lado de la carretera.  La destrucción es evidente.  Y si vamos a las partes altas de los páramos, la situación es peor todavía.  Amplias zonas del páramo han sido incendiadas por sus habitantes para producir el rebrote para que se alimente el ganado.
Una vez que el páramo es salvajemente quemado, se remplaza el rico pajonal y toda su biodiversidad nativa, por pasto para el ganado.  Se elimina la vegetación que sostiene los procesos ecológicos que dan al suelo del páramo esa calidad que le caracteriza.  Se elimina la mesofauna del suelo, el pajonal, las plantas que forman la almohadilla que mantiene el agua y se elimina toda forma de vida nativa.  ¿Para qué?  Para llevar allá a pastar el ganado.
En la foto vemos como las pisadas del ganado, poco a poco, han erosionado el suelo en las pendientes de la montaña.  Poco a poco se erosiona y el suelo se pierde.  En estudios que he realizado sobre la biodiversidad comparada entre esos suelos y los del páramo, existe una pérdida de más del 70% de la biodiversidad de dichos suelos.  ¿Y que sucede con los nidos de aves, de reptiles, los anfibios, mamíferos y otros habitantes del pajona?  De igual manera, mueren.  En su lugar, queda el pasto para el ganado, como podemos apreciar en la siguiente fotografía.
En una visita reciente, vimos a uno de los habitantes de ésta zona arreando en el páramo el ganado con su caballo y su perro.  El perro llevaba en su hocico un conejo muerto.  El jinete llevaba un rifle.  Bajando por la zona donde se encontraba arreando el ganado éste sujeto, encontré la razón de su premura:  huellas de venado.
Es decir, no solamente que con el ganado estaba afectando severamente el páramo, sino que a demás estaba tras las huellas de un venado andino y su perro había matado ya un conejo.
Poco a poco, la biodiversidad del páramo y de las estribaciones de coordillera en Molleturo y otras zonas de páramo y bosques andinos, van desapareciendo.  Los procesos legales contra éstas personas han sido iniciados ya en el Ministerio del Ambiente.  Pero, para mi asombro, los mismos habitantes de Molleturo que tanto daño han ocasionado a la biodiversidad de la zona, destruyendo sus bosques y páramos, ahora se han vestido de ecologistas y protestan por la posible existencia de actividades mineras en la zona de Río Blanco.  ¿Cual es su motivación?  Me parece, por como han llevado las protestas, que todas tienen un manejo más político que nada.  Perdón, politiquero.
Pero ... me pregunto si ... ¿querrán esas áreas para continuar lucrando con la destrucción del páramo para convertirlas en hatos ganaderos?  ¿que se esconde tras esa actitud ambivalente? ¿que partido político maneja a esas personas? ¿porqué el lobo súbitamente se viste de oveja (aunque sobresalen sus colmillos)?
Si esos grupos fueran realmente ecologistas, entonces deberían preocuparse por la destrucción a lo largo de kilómetros y kilómetros de bosques y páramo que fueron destruidos entre Miguir y Tamarindo, donde realmente se captura y mantiene el ciclo del agua, por medio de los bosques muy húmedos alto montanos y bajo montanos.  ¿Porqué no proponen eliminar el ganado de la zona y recuperar los bosques y páramos que han dañado tan severamente y que en cada sequí queman sin piedad?  Los páramos, en grandes extensiones, están siendo afectados por la ganadería que éstos individuos llevan adelante, a demás de un avance indiscriminado de colonización de las zonas altas.

Entonces, ¿Porqué no protestan contra eso y si contra una actividad que todavía no inicia y que ocuparía solamente una ínfima porción del páramo, en comparación con lo que ellos ya han dañado?  Me encantaría que ellos propongan eliminar las prácticas de deforestación en la zona, eliminar el ganado del páramo y las estribaciones de cordillera, y recuperar los ricos bosques andinos que ellos destruyeron.  El daño que hicieron a la biodiversidad de la zona es muy grande, pero aún podemos iniciar un proceso agresivo de forestación y tratar de recuperar esos suelos.  Si no proponen eso, entonces quedan claras sus intenciones.  El lobo se vistió de oveja y se aprovecha de los ingénuos.